El mejor remedio que he conseguido para callar mi mente en momentos de tormenta mental es el dibujo. Me ha pasado varias veces que no puedo dormir o estoy ansiosa y al agarrar una hoja en blanco y empezar a dibujar me olvido de todo y luego al terminar me quedo con una sensacion de Paz. Digamos que el dibujo es mi droga ansiolítica y antidepresiva.
En esta oportunidad coloco tres dibujos que hice en tres noches tormentosas (mentalmente) igual las coloco en secuencia para apreciar la evolución de los dibujos.